Twitteando
Por Marlon Puertas
Diario Hoy (jueves 12 de enero del 2012)
http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/twittenadohoy-2-527668.html
Calladitos. Así deberemos estar los periodistas y los ciudadanos en general, durante los 45 días de campaña política, gracias a la iniciativa de Rafael que tan gentilmente la Asamblea dio paso el martes.
Si un político se hizo nuevo rico, calladitos nomás, no vaya a ser que pierda votos, por estas revelaciones que a mucha gente hacen cambiar de preferencias.
Si una política hizo travesuras con plata ajena, calladitos nomás. Nada de reportajes, nada de investigaciones, nada de denuncias, porque aquello podría ir en detrimento de su permanencia en el poder.
Si un candidato tiene un pasado que asustaría hasta Alí Babá, calladitos nomás, no hay que violar la ley de la revolución ciudadana.
Después de todo, algunos ya están calladitos desde hace rato, y eso que no había ley que los obligue.
Calladito es el contralor, por ejemplo. Hasta el tono de su voz ha quedado en el olvido. Tan calladito que pocos recuerdan su amor por Lucio.
Calladito es el hermano del canciller. Don Raúl Patiño, secretario de Inteligencia, tiene tantas cosas que contar y hasta ahora no dice ni Pío. Cosa rara en él, porque en su vida pasada, tenía una lengua más larga quesu jefe actual.
Calladito se quedó javier Ponce. Hasta ahora esperamos su respuesta a la carta pública de José Hernández. Hasta ahora esperamos que aclare si sigue siendo o no pana de Diego Cornejo, tan vilipendiado en las cadenas verdes.
Calladita está Nathalie Cely con la visita del presidente de Irán. Debería, ya que no lo hicieron Patiño y Rafael, recordarnos a todos el nombre del país asesino que lanzó bombas atómicas. No entiendo su silencio, a menos que ya se haya encariñado con las Mc"Donalds.
A otros no hay quién los calle. El canciller, ¡cómo habla! De lo que sabe y de lo que no sabe, igual habla. Del nuevo orden mundial, de su fin, de sus inicios, de todo. Eso es un canciller de a de veras. A Rafael no lo pongo en lista, porque lo suyo no es un defecto, sino su método de sobrevivencia.
Así que vamos rumbo a ser un país de mudos. Un malvado me dijo que ya lo somos, desde hace rato. Yo no lo creo. Un país en silencio será un país que reflexiona más sobre las torpezas que comete, supongo. He ahí el bien.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada